Esta noche me perdí por las calles antiguas del pueblo. No buscaba respuestas. Solo silencio. Frente a una fuente y unos chopos desnudos comprendí algo sencillo: a veces perderse es la forma más directa de encontrarse. No necesitamos que todo esté resuelto para sentir paz. Basta con dejar de luchar por un instante. 🖋️ “Una fuente, unos chopos y el alma en calma” Nuevo artículo en El Rincón de los Inquietos.